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viernes, 30 de noviembre de 2012

¿Robo a Alonso; o Vettel justo campeón?

He aquí el dilema. La mayoría de nosotros pensamos, o hemos pensado, que los comisarios han 'robado' a Fernando Alonso. Que bajo ningún concepto querían que el español fuese el tricampeón más joven de la historia. Todos, incluido yo, hemos insinuado que han favorecido a Vettel descaradamente.

¿Qué es lo que pasa? Pues creo que no aceptamos que a Fernando se le haya escapado este mundial porque ha sido un año sobresaliente. El año de Vettel ha sido practicamente de diez, pero el de Alonso se puede decir que ha sido de sobresaliente con asterisco, como nos ponían en clase cuando eramos pequeños. ¿Qué posiblemente el adelantamiento de Vettel a Vergne era sancionable? Estoy de acuerdo. Pero, antes de que todos viésemos ese vídeo, todos nos aferrábamos al adelantamiento a Kobayashi. Cuando se demostró que no era sancionable, apareció el otro vídeo. Estábamos deseando buscar cosas extrañas para ganar el título. Para darle a Fernando esa pequeña ayuda que le ha faltado por tener un coche peor en la parte final del campeonato. 

Los comisarios son personas y es normal que se equivoquen. De hecho, el adelantamiento al Toro Rosso tardó muchas horas en circular por la red, por lo que tenemos que reconocer que era difícil de ver. Y ojo, que lo que nos han vendido de un Ferrari tan malo, es verdad hasta cierto punto: mientras que en muchos circuitos se alternaba el liderazgo de McLaren, Red Bull, Lotus y alguna vez de Mercedes y Williams, el Ferrari siempre era el tercer mejor coche en cuanto a ritmo de carrera. El tercer mejor coche como mínimo. El problema ha estado en que en la parte final de la temporada, todas las actualizaciones le han funcionado a los Red Bull, y muy pocas a los Ferrari. Ahí está nuestra impotencia.

También nos quejamos de los, como mínimo y siendo pesimistas, 30 puntos que Alonso perdió por abandonos provocados por accidentes ajenos a Fernando. Y seguramente habrían sido 36 puntos los que se perdieron en esos toques. En cambio, la suerte acompañó a Vettel: cuando le tocaron, el Red Bull aguantó como un 'toro' sin demasiados daños. La suerte siempre es un factor a tener en cuenta. ¿Acaso no recordamos cuando Michael reventó el motor en Japón 2006? La suerte ese día fue de Alonso. 

Eso sí, todos sabemos que Alonso ha merecido ganar. Ferrari se está quedando sin escusas. Tendrá a Alonso hasta 2016. Cuatro temporadas más en las que Alonso conseguirá más de un título. Tiempo al tiempo.

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domingo, 28 de octubre de 2012

Crónica GP India 2012

Tras el ritmo bestial que mantuvieron los Red Bull en la anterior carrera, todo hacía indicar que esa sería la tónica de este Gran Premio. A simple vista, puede parecer que así ha sido. Nada más lejos de la realidad. Vamos por partes. 

Durante todos los días previos a la carrera en sí, muchos medios de comunicación indicaban que Red Bull había traído hasta medio segundo por vuelta. Esos rumores presagiaban lo peor de cara a las esperanzas de Alonso y Ferrari. En cambio, desde el primer entreno libre, se vio que los Ferrari estaban a la par que los coches de la bebida energética más famosa del mundo. A una vuelta, es otra historia: Vettel volvió a brillar logrando otra pole, aunque fue un brillo oscurecido por su error en el primer intento de Q3. Alonso se mantuvo a medio segundo de los Red Bull. Y eso que su vuelta fue conseguida con las gomas ya usadas en Q2. ¿Qué dice esto? En mi opinión, la distancia a una vuelta podría haber sido de unas tres décimas si Alonso hubiese logrado sacar el rendimiento extra que te dan unas gomas nuevas.

La carrera de hoy estaba marcada por los coches que habían entre Alonso y los Red Bull: ambos McLaren. En las primeras vueltas logró adelantarles sin demasiados problemas, aunque todos sufrimos un "casi ataque" al corazón. Ahora había que ir a por Webber y Vettel, que estaban a 4 y 6 segundos, respectivamente. Ese tiempo fue el que se perdió tras los McLaren, porque el ritmo era muy parejo. Alonso se colocó a un segundo de Webber mediada la carrera, justo dos o tres vueltas antes de parar. En esas dos o tres vueltas que hemos dicho, Alonso perdió mucho rendimiento de golpe. Esas vueltas de las que hablamos, posiblemente, son las vueltas extra que tenían las ruedas que usó en las dos últimas tandas de clasificación.

Con los neumáticos duros, Alonso se acercó a Webber rápidamente. Estuvo en disposición de adelantarle, pero siempre que Alonso se disponía a usar el DRS parar despegarle las pegatinas al Red Bull, había un doblado delante del australiano que le permitía activar dicho dispositivo para conseguir esos KM extra de velocidad punta. Parecía una pesadilla. Webber salvó esas "bolas de partido" y metió tierra de por medio respecto a Fernando. Aunque, como suele ser habitual en el coche de Mark Webber, tuvo problemas de KERS que propiciaron que Alonso se acercase rápidamente para pegarle un hachazo gracias al DRS.

Como habrán notado, nos hemos centrado únicamente en la lucha por el mundial. No vamos a comentar lo demás porque la realización nos lo ha mostrado muy bien todo menos la lucha por las primeras plazas, como Lobato ha comentado durante la publicidad, digo durante la retransmisión.

Al final, el Red Bull de Vettel comenzó a echar chispas y parecía que tenía algún tipo de problema, pero solo fue un espejismo. Llegó a meta con 9 segundos de ventaja respecto a su máximo rival, Fernando Alonso. Desde que el de Ferrari adelantase a los McLaren hasta el final, solo vio que la ventaja aumentó a un máximo de doce segundos, rebajándose hasta los 9 a final de carrera. Y no fue porque Vettel levantase el pie. ¿Por qué digo esto? Intentó la vuelta rápida (un día de estos merece pegársela al estilo Hamilton en Monza 2009) y no pudo porque tanto Alonso como Button mejoraron su tiempo. Por cierto, no entiendo que dos pilotos tan calculadores como estos dos últimos luchasen por la vuelta rápida arriesgándose a perder los puntos. Supongo que querían marcar territorio. Y lo han conseguido.

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domingo, 7 de octubre de 2012

Alonso está tocado, pero no hundido

Hoy, para todos los alonsistas es un día un tanto amargo. Para muchos de ellos, triste incluso. Pero no tenemos motivos para estarlo. Esto es un deporte, hay que saber ganar y saber perder. Personalmente, apoyo a Fernando en las buenas y en las malas, como hoy. Pero jamás estaré triste porque no gane una carrera o porque abandone como ha sido el caso. Al revés. Estoy muy contento. Al igual que en Bélgica.

Me explico. Cuando Alonso volvió de la pista, su coche quedó en medio de la trazada y de cara a los demás que venían como locos intentando ganar plazas. Hoy se podría haber producido una acción como la de Spa, donde el mero hecho de salir ileso fue una gran victoria. Como la de hoy. El caso es que Alonso sigue líder del mundial. Cuatro puntos dan para mucho. ¿Ferrari no es el mejor coche? Está claro.

Entonces, ¿por qué estoy tan contento? Hay un precedente. El año 2006, durante las primeras carreras, Fernando apenas dejó escapar puntos llegando a arrasar a todos sus rivales, incluido a Michael Schumacher. El Michael de verdad. El siete veces campeón del mundo al que desbancó. Al que le ha quitado el título honorífico de la parrilla como mejor piloto según muchos entendidos entre los que, por supuesto, no me incluyo porque de F1 no sé nada más que ninguno de vosotros. En la segunda parte del campeonato, Schumacher remontó la ventaja del asturiano, quedando empatados a puntos a falta de dos carreras. Y aquel Ferrari, el del Kaiser, ya era mucho mejor que el Renault de Alonso, que perdió su ventaja del inicio de la temporada.

En cuanto a la 'rajada' de hoy de Alonso, ya lo hizo en su día en Renault. En China 2006 cuestionó la estrategia de su equipo. Yo creo que no lo hace para crear mal ambiente, sino simplemente para servir de revulsivo a sus propios mecánicos e ingenieros. A día de hoy, Alonso es el jefe de Ferrari. Todos saben que están en la lucha gracias a él. Por eso, si Alonso habla, los demás escuchan. Porque saben que el español tiene razón. Lleva 3 años demostrándolo en Ferrari. Este año toca ser campeón.

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